En la semana de la Cumbre del Cambio Climático, no queremos perder la oportunidad de compartir el artículo, Elige no contaminar.

El cambio climático es una realidad que pese a lo evidente, sigue siendo el eterno olvidado en cuanto a acciones concretas por parte de las instituciones gubernamentales se refiere. Este hecho creo que es el factor determinante que puede llevar a la sociedad a “tirar la toalla” y pensar que los pequeños gestos no tienen suficiente impacto para alcanzar a solucionarlo.

Sin embargo, dada la inacción de los grandes, toca a los pequeños, a las sociedades de cada región, de cada nación, avanzar y crear conciencia de la importancia que cada ser humano tiene, en la prevención, en la educación y en el futuro del planeta.

¿Qué ejes influyen en el cambio climático?

La actividad de los seres humanos tiene una influencia cada vez mayor en el clima y en las temperaturas. Estas actividades se centran principalmente en los siguientes ejes:

  1.  Sobreexplotación de los recursos naturales y una mala gestión de los residuos generados.
  2.  Contaminación provocada por la utilización de “energías sucias”
  3.  Sobreexplotación del ganado, principalmente vacuno y nula conciencia de la sostenibilidad alimentaria.
  4.  Falta de compromiso a nivel educacional por parte de las administraciones.
  5.  Nula existencia de conciencia en cuanto al PODER DEL CONSUMIDOR.

Vamos a profundizar un poco más en cada uno de ellos analizando qué acciones concretas de cada punto producen el cambio climático, y por otro lado qué pequeñas medidas podemos tomar tu y yo, para que el impacto no sólo sea tuyo y mío, sino de las millones de personas que seamos capaces de poner foco en ello.

1. Sobreexplotación de los recursos naturales:

Los recursos naturales son la fuente de nuestra existencia. Gracias a ellos podemos encender la luz por la mañana, ducharnos, preparar el desayuno, comer, coger el transporte y plantarnos en nuestro centro de trabajo. Es decir, los recursos naturales son la fuente de energía, alimentación, materiales y productos que nos facilitan el día a día.

Por lo tanto, usamos los recursos que nos ofrece la Tierra para todo. La explotación de los recursos naturales en sí y el hecho de que cada vez la población mundial es mayor, junto a que llevamos siglos extrayendo lo que necesitamos y más del planeta para nuestro beneficio, ha hecho que estemos en una situación insostenible: la naturaleza ESTÁ SOBREEXPLOTADA.

Y esta sobreexplotación la producimos todas y cada una de las personas que habitamos éste planeta. El motivo principal es la falta de conocimiento en la materia. No somos conscientes que cada encendido de luz innecesario tiene impacto en la contaminación. Cada alimento tirado a la basura supone contaminación, cada viaje en coche innecesario (de menos de 10 minutos), es contaminación. Y así podría seguir enumerando infinidad de “pequeñas acciones” que pensamos no suponen nada, cuando en realidad SÍ.

Sobreexplotación de los recursos naturales es:
  • Sobreexplotación de los suelos, provocado por una población que no deja de crecer y por un sobreproducción de bienes materiales y alimentos, que está muy por encima de la demanda real.
  • La minería a gran escala, el carbón es una de las fuentes de energía más contaminante.
  • La deforestación provocada por la tala indiscriminada, deforestación necesaria para la producción de manufactura ganadera y alimentaria principalmente.
  • La sobreexplotación de los fondos marinos, que están a un 60% de sus reservas.
  • La sobreexplotación y sobreproducción de fuentes de energía no renovables: fósiles, gas, carbón y gasóleo.
  • El recurso del agua cada vez está más sobreexplotado. Pese a ser un recurso renovable, si el cambio climático sigue avanzando, cada vez habrá más sequía, por lo que dejará de ser un recurso renovable.

Por lo tanto, diremos que el denominador común de todos estos puntos es por un lado, la mala conciencia de que los recursos naturales son inagotables y por otro lado el mal uso que la especie humana hace de ellos. Lo bueno de todo esto es que, es el ser humano el que lo provoca, por lo tanto será el mismo ser humano el que tenga que aportar las soluciones.

¿Qué podemos hacer a pequeña escala en éste punto?
  1. PIENSA ANTES DE COMPRAR. La mayoría de los puntos citados arriba atienden a un consumo excesivo por parte las sociedades más avanzadas. Por lo tanto si somos capaces de reducir el consumo de lo innecesario, lograremos disminuir su impacto en el planeta. Piensa antes de comprar: ¿lo necesito?, ¿puedo prescindir de ello?, o quizás puedo reutilizar algo que ya tengo.
  2. Sigue la regla de las 3R de la Sostenibilidad, reduce el consumo de productos innecesarios, reutiliza los que ya tienes dándoles una segunda vida y recicla aquellos que  no puedas reutilizar.
  3. Adapta tus instalaciones en la medida de lo posible para que sean más eficientes y por lo tanto menos contaminantes: utiliza luminaria led, programa el encendido de la calefacción, reduce la temperatura de la caldera tanto para calentar el agua de baño como de calefacción, o ventila todos los días la vivienda entre otras acciones.
  4. Elige no contaminar, si basas tu consumo en esta premisa, te será mucho más fácil mantenerte en la idea.

2.  Utilización de energías sucias:

Las energías sucias son todas aquellas que no son renovables: combustibles fósiles, gas natural, carbón, hidroeléctrica y la nuclear. Todas ellas, en menor o mayor medida, producen gases de efecto invernadero que son los causantes principales del cambio climático, de la contaminación del aire, del agua y de la tierra.

¿Qué energías alternativas existen para contaminar menos?

Elige no contaminar. Existen las llamadas energías renovables o verdes. Éstas energías no generan gases de efecto invernadero, con lo que no tienen impacto alguno sobre nuestro ecosistema. Se obtienen de fuentes naturales no agotables como el sol, el aire o la lluvia. Este tipo de energías son las que más se están fomentado en la actualidad, ya que su objetivo es frenar y contrarrestar los efectos del cambio climático. En esto consiste la llamada Transición Ecológica.

3. Una sobreexplotación alimentaria y una nula conciencia de sostenibilidad

La sostenibilidad es sin duda una deuda pendiente de nuestra sociedad. No existe una cultura nutricional que nos permita diferenciar entre lo que es saludable y lo que es sostenible para nuestro ecosistema.

En uno de nuestros artículos, SOStenibilidad Alimentaria, os hablamos de ello. En él te desvelamos las claves para fomentar y poner en práctica una conciencia sostenible en cuanto a alimentación se refiere. Así que te animo a que lo leas.

La sobreexplotación ganadera es sin duda otro de los contaminantes principales, dado la cantidad de gases de efecto invernadero que éste tipo de explotaciones produce.

Me gustaría diferenciaros entre la sobreexplotación ganadera y las explotaciones ganaderas tradicionales. Las primeras son principalmente fábricas de ganado, en las que la producción de carne se mide en toneladas al año y su contaminación es proporcional. Son explotaciones en las que las reses no están al aire libre.

Por otro lado tenemos las explotaciones ganaderas tradicionales, que pastan en campos al aire, contaminando mucho menos, y produciendo un producto sostenible de calidad.

Es fundamental promover el consumo de carne procedente de éstas últimas explotaciones, que además de contaminar menos, suelen ser productos locales, que cuidan mucho más la alimentación y bienestar de su ganado.

4. Falta de compromiso en materia de educación por parte de las administraciones.

La sostenibilidad, la ecología, el consumo responsable y la sostenibilidad alimentaria, deberían ser asignaturas troncales de todo currículum académico. Nuestras hijas e hijos deberían ser capaces de terminar su educación elemental con todos estos conocimientos.

Si esto fuera así, terminarían siendo consumidores responsables que demandarían a las grandes productoras a desarrollar productos y alimentos que no supongan un retroceso del ecosistema.

Como de momento la realidad es otra, te propongo que intentes, en la medida de tus posibilidades, inculcarles éstos valores y ayudarles a ponerlos en práctica. Todo lo que les puedas enseñar, serán recursos en el futuro.

5. Tú tienes el PODER

Tengo que deciros que es el momento de empoderarnos como consumidoras. Es el momento de hacer valer realmente nuestro dinero y destinarlo a productos que realmente son sostenibles.

Cada vez más son las empresas que se implican en ello y nos ofrecen productos sostenibles, procedentes de producción ecológica, biodegradable o con envases sostenibles.

Por lo tanto TÚ TIENES EL PODER. Si quieres que tu consumo sea responsable demanda productos responsables.

No te preocupes si ahora no tienes mucha variedad para elegir, compra los que haya, verás que en cuanto las grandes marcas dejen de vender en detrimento de las marcas sostenibles, empezarán a producir e invertir en sostenibilidad. Elige no contaminar.

Tu habrás ganado, y nuestro planeta habrá ganado más. Yo elijo no contaminar, ¿y tú?.

 

 

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